Matthew Lillard reveló que durante años sintió resentimiento hacia la franquicia de Scooby-Doo, después de que el desempeño comercial de Scooby-Doo 2: Monsters Unleashed (2004) coincidiera con una etapa difícil de su trayectoria en Hollywood. El actor, recordado por interpretar a Shaggy en las películas de acción real, esperaba que el éxito de la primera entrega lo convirtiera en una estrella de grandes producciones. Sin embargo, al no alcanzar las oportunidades que imaginaba, llegó a culpar a la saga por el estancamiento de su carrera. Con el tiempo, reconoció que aquella experiencia le permitió replantear sus expectativas y comprender mejor su lugar en la industria cinematográfica.
En una entrevista para la serie Know Their Lines de Variety, Lillard explicó: “Durante mucho tiempo guardé cierto resentimiento hacia "Scooby-Doo", pero nunca me arrepentí de haberla hecho, porque la realidad es que, sin el dinero que gané con la segunda película, no habría salido adelante. Mi esposa y yo habríamos tenido que venderlo todo. De hecho, acabamos vendiendo muchas cosas: vendimos los coches y la casa. Básicamente, simplificamos nuestra vida para poder vivir de forma muy económica. Además, mi esposa volvió a trabajar, y aquello marcó un verdadero punto de inflexión para mí”. El actor también reconoció que aquella etapa fue aleccionadora y que ahora está agradecido por las lecciones de humildad que le dejó.

Comentarios
Publicar un comentario